Un grupo de investigadores de la Universidad Pompeu Fabra acaba de publicar sus resultados estudiando el efecto del ejercicio en la ELA y los mecanismos moleculares responsables. En un trabajo anterior ya habían observado que las señales celulares en la conexión entre las neuronas y los músculos estaban alteradas al desarrollarse la ELA. En concreto, resultó importante un factor llamado BDNF/TrkB.

Las conclusiones que muestran ahora estos investigadores indican que, diferentes protocolos de entrenamiento como son el nadar y correr, son capaces de inducir adaptaciones dependientes de la actividad que reducen las alteraciones moleculares observadas en ratones mutantes para SOD1. Por lo tanto, la actividad física estaría poniendo un cierto freno a los desequilibrios en las conexiones entre neuronas y músculo.

Dado que la ELA afecta de manera preferencial a los músculos de contracción rápida, sería razonable pensar que el tipo de ejercicio pudiera afectar a su efecto. Para comprobar esto, los investigadores entrenaron a dos grupos de ratones de manera distinta, con natación y corriendo. En ambos casos se observaron cambios a nivel molecular en la motoneurona terminal que ayudan a preservar la integridad de las conexiones de neuronas y músculos. Sin embargo, el efecto reduciendo la desaparición de motoneuronas solo se observaba en los animales que estuvieron nadando. Esto se achaca al hecho de que los ejercicios de alto impacto aumentan el estrés oxidativo de las neuronas, lo que tendría un efecto que, en parte, compensaría negativamente los efectos de la carrera.

Este estudio muestra por lo tanto que el ejercicio tiene un efecto beneficioso a nivel molecular compensando alteraciones que aparecen con la ELA, aunque a nivel de supervivencia de las motoneuronas parece ser importante definir bien el protocolo de ejercicio que se sigue. Estos hallazgos parecen estar aún lejos de la aplicación clínica, pero establecen una base muy útil al mostrar como sería importante la diferencia de protocolos a usar según los cambios moleculares que se quieran fomentar.