¿Podrían ciertos fármacos alterar el riesgo de tener ELA?

por | Abr 3, 2020 | Investigación

Uno de los aspectos más frustrantes, tanto para enfermos como para investigadores y médicos, es no saber que factores influyen en que una persona tenga ELA. De la multitud de investigaciones que se publican cada año sobre la ELA, un aspecto que permanece esquivo es este. Con toda la información que se ha ido generando hasta el momento, se ha podido determinar que es un proceso por niveles. Viéndolo como si fuera subir una escalera, habría que subir 6 escalones para que se inicie la enfermedad. Aunque los factores genéticos se ha calculado que equivalen cada uno de ellos a tres escalones de golpe por lo menos. El caso es que, los factores que llevan a subir esta escalera son múltiples y en su mayor parte aún no se han podido determinar.

Son especialmente difíciles de determinar los factores ambientales. Las condiciones de la vida humana conllevan tanta variabilidad de factores, que es muy complicado poder llegar a conclusiones reales. Un grupo de investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo ha estado tratando de aclarar si algunos medicamentos relacionados con enfermedades metabólicas podrían modificar el riesgo de aparición de la ELA.

En los pacientes de ELA se observa una alteración del metabolismo. Estas alteraciones tienen además un efecto en el desarrollo de la enfermedad. En concreto, las alteraciones en el metabolismo de la glucosa y de los lípidos son las que se observan en los enfermos de ELA. Y se sabe que pueden ocurrir desde antes del diagnóstico. Ha habido algunos estudios tratando de relacionar la influencia de enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2 o la hipercolesterolemia en el riesgo de desarrollar ELA. Pero los resultados hasta el momento son un poco controvertidos.

En el estudio que ha publicado el grupo de investigadores del Instituto Karolinska se han centrado en describir los efectos de algunas medicaciones usadas para enfermedades metabólicas con el riesgo futuro de ELA en la población sueca. Para ello, han usado el registro de población total de Suecia y lo unieron a la base de datos integrada del sistema de salud sueco. Al contar con un registro nacional de prescripción de medicamentos, han podido también correlacionar esta información.

En concreto, se han centrado en el seguimiento de las medicaciones para la diabetes y para los problemas de colesterol. Ya se había señalado en varios estudios que la diabetes tipo 2 estaba asociada con un menor riesgo de ELA. Y que el riesgo era menor cuanto más tiempo hay de desarrollo de la diabetes. Una explicación podría ser por el uso prolongado de antidiabéticos. Según las nuevas observaciones de este estudio, el uso de antidiabéticos podría tener un efecto protector frente a la ELA. Pero solo ven indicios en los grupos de población que ha usado estos medicamentos por tiempos mayores a 8 años.

En cuanto a las estatinas, que son medicamentos usados para el tratamiento de la hipercolesterolemia, no ven en este estudio una asociación con el riesgo de aparición de ELA. Estos resultados corroboran los de un estudio realizado en Dinamarca, pero no los de un estudio de Estados Unidos. Según los datos de la población en Suecia, la única relación de la ELA con las estatinas es que su prescripción aumenta en el año previo al diagnóstico de la ELA. Pero dado que el tiempo de diagnóstico suele dilatarse en torno a un año, la hipercolesterolemia, y su tratamiento consecuente, podrían más bien deberse a los cambios metabólicos en el enfermo de ELA.

El ser un estudio observacional basado en una población muy concreta hace que los datos que han observado tengan limitaciones. Se podría pensar por ejemplo que la medicación para tratar la diabetes podría ser una cura para la ELA. Sin embargo, ya se hizo un ensayo clínico al respecto que resultó negativo. Ese ensayo en fase II de pioglitazona en pacientes de ELA no mostró ningún efecto beneficioso en los enfermos tratados. Otra limitación importante es que no se puede distinguir aquí si el efecto observado en el caso de los antidiabéticos se debe al fármaco o a la diabetes que se está tratando. Faltan datos para poder diferenciarlo. Solo podría discernirse si se tuvieran los datos de diabéticos sin tratar. Este estudio por lo tanto no nos permite asegurar que esos fármacos tengan efectos en el riesgo de tener ELA. Pero muestra que las alteraciones metabólicas son realmente importantes en el desarrollo de la enfermedad. Y que es algo que estaría afectando desde mucho tiempo antes del diagnóstico de la ELA. Encontrar biomarcadores que permitan una previsión del riesgo de sufrir ELA podría implicar una disminución considerable del tiempo de diagnóstico. Y diagnósticos más precoces permiten tomar medidas contra el avance de la enfermedad desde antes.

0 comentarios