Evitar la hipóxia podría conducirnos a una terapia para la ELA

por | Mar 31, 2020 | Investigación | 0 Comentarios

La importancia de respirar es algo que todos tenemos muy claro. Si no respiramos, nos morimos. Y todos sabemos que lo importante de respirar no es introducir cualquier elemento gaseoso en nuestro cuerpo, sino el que tenga una buena cantidad y calidad de oxígeno. Lo que no es tan general es saber porqué nuestras células necesitan ese oxígeno tan valorado. ¿Para qué les sirve el oxígeno? Porque sí, las células respiran. Y el proceso de respiración celular es la base de la obtención de energía de las células.

Cuando las células metabolizan los productos de los cuales obtienen su energía, lo que hacen es oxidarlos. En esa reacción, que necesita de que la célula reciba suficiente oxígeno, se genera la energía para vivir. Básicamente somos reactores de oxidación.

En este proceso es esencial la actividad de las mitocondrias, que ya hemos visto en otras ocasiones que es la planta energética de la célula. Y hay algunas líneas de investigación que están explorando el desarrollo de terapias para la ELA que mejore su función en las motoneuronas.

Se sabe que cuando un organismo se somete a hipoxia, cuando el sistema circulatorio no lleva suficiente oxígeno, el órgano que más sufre es el Sistema Nervioso. Y se ha visto en modelos ratón para el estudio de la ELA que hay fallos en el suministro de oxígeno en las neuronas desde la sangre en etapas presintomáticas. Las consecuencias de hipoxia intermitente en estos ratones son de inflamación, estrés oxidativo y aumento de la muerte celular.

Un grupo de investigadores japoneses, dirigidos por el Dr. Takahashi ha estudiado si modificando las señales de hipoxia se puede tener algún efecto en el desarrollo de la ELA. Después de buscar entre distintas moléculas de pequeño tamaño, han encontrado varios que protegen de la muerte celular inducida por la hipoxia. Uno de ellos lo estaban estudiando como neuroprotector en un modelo de glaucoma en ratas.

Cuando probaron el compuesto seleccionado, que se llama 6-deoxijacarubina, en cultivos celulares, vieron que tenía propiedades protectoras. Y pudieron ver como su efecto bajaba los niveles de estrés oxidativo en esas células.

Después de estos resultados en células, observaron cuales eran los efectos en el modelo de estudio de ELA con ratones SOD1. En sus estudios pudieron ver que no tenía efectos tóxicos en los ratones. Como los efectos de la hipoxia se muestran antes de la aparición de síntomas, comenzaron su tratamiento en los ratones tempranamente. Los resultados mostraban que solo había una pequeña tendencia al retrasar la aparición de síntomas. Aunque el efecto aumentando la supervivencia de estos ratones era mayor. Y los efectos en la movilidad también eran positivos.

Pero el efecto no parece ser solo a través del efecto bajando el estrés oxidativo en las propias motoneuronas. Han podido apreciar también que la activación de la microglía baja de niveles. Esto hace que el proceso de inflamación que aumenta la neurodegeneración también baje de nivel. Este tipo de estrategias terapéuticas queda aún lejos de mostrar su eficacia en pacientes reales de ELA. Aún tienen que hacerse más experimentos que aclaren los mecanismos de acción más finamente. Pero es importante que abre el camino a una nueva posibilidad terapéutica que aún no se había explorado. No podemos prever aún su importancia, pero es un tramo más en el camino para dar con un tratamiento efectivo.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descargar materiales

Contacto de prensa

Daniel González Pérez 
Responsable de Marketing, Comunicación y Digital
(+34) 91 447 56 77 / 659 906 792
comunicacion@ffluzon.org

Lorenzo Herrera Sánchez
Responsable de Captación de Fondos y Prensa
(+34) 91 447 56 77 / 659 906 792
colabora@ffluzon.org

Recursos Gráficos

Recursos Audiovisuales