16, August

A las personas que viven con ELA


Tras la calma llegan los éxitos

 

 

A las personas que viven con ELA se les pasa cada rato muy despacio, pero también cada rato son conscientes de que disponen de poco tiempo, menos en cualquier caso que la gente que les rodea, y esto les hace ser impacientemente demandantes, pero sobre todo, demandantes ante acciones que realmente les supongan una solución, o al menos una mejora en su día a día.

Nos encontramos en un momento del año compartido por todos como pocos otros, el VERANO. Al igual que la Navidad, nos sitúa a la mayoría en el mismo punto: el de la reflexión meditada y tranquila, en el punto de la valoración de lo que viene siendo nuestro año y lo que deseamos que continúe siendo, en el momento de la respuesta a muchas de nuestras preguntas que, por otro lado, no conseguimos contestarnos el resto del año debido a la celeridad con que debemos abordar cada uno de nuestros días.

Reflexión y tiempo suficiente, eso es lo único que nos va a llevar al éxito, al rotundo éxito que suponga la mejora de la actividad del paciente, la paralización del progreso de los síntomas o, aún mejor, la desaparición de la ELA en nuestra civilización. “…La Ciencia necesita de tiempo para pensar. La Ciencia necesita de tiempo para leer, y tiempo para el fracaso. La Ciencia no siempre sabe lo que debería hacerse exactamente en este mismo instante. La Ciencia se desarrolla de forma inestable, con movimientos espasmódicos e impredecibles saltos hacia adelante – y sin embargo al mismo tiempo avanza en una escala de tiempo irritantemente lenta… “.

En la actualidad, en pleno siglo XXI, cuando van tomando auge los movimientos “slow”, como la “slow food” o comida sosegada, con unas propiedades nutritivas y de salud excelentes, o la “slow fashion” o moda calmada, en relación con la vuelta a lo anterior, lo “vintage”, la reutilización, la mejora del estilo y su conservación y, por supuesto, la disminución del consumo (todo relacionado con que la industria de la moda es la segunda más contaminante del planeta), debemos tomarnos un tiempo de REFLEXIÓN y comprender que, el avance de la ciencia y la tecnología, si bien son muy positivos para toda la sociedad, deben realizarse de un modo tranquilo y sosegado.

Y en este meollo en el que me he metido lanzo una reflexión veraniega: “Qué es mejor, el descubrimiento de la “cura del cáncer”, con la radio y la quimioterapia, que destrozaban la vida de los pacientes, y en pocos casos curaba la enfermedad… o conseguir comprender cuáles son las causas de cada tipo de cáncer y poder contrarrestarla con fármacos de tipo de biológico (anticuerpos, hormonas, antirreceptores, moléculas de señalización, etc.) que se dirigen a la causa y hoy día son capaces de curar multitud de tipos de cáncer, considerados muchos de ellos como enfermedades raras en sí mismas, debido a su bajísima prevalencia”. Esto debería terminar con un signo de interrogación, pero como sería una pregunta muy larga, lo dejo en tus manos, poniendo el énfasis adecuado al final de la frase “prevalencia ??? ”.

El ejemplo sería como conseguir desarrollar un vehículo de transporte que nos lleve de un lado a otro del continente (un Madrid – Tokio, por ejemplo) en menos de una hora, pero en el que sólo pudiera montar 1 persona cada año. O comprender realmente cuáles son las claves del teletransporte, y así poder viajar de cualquier lugar a otro de forma instantánea, cualquier persona y en cualquier momento”.

Es cierto que ahora me dirás que todo esto es “ciencia ficción”, pero yo te digo que NO, esto es Ciencia, la ciencia de verdad, la de toda la vida, la que unida a la reflexión y al tiempo ha conseguido comprender, descifrar y curar un sinfín de tipos de cáncer. Incluso ha conseguido transformar las palabras cáncer o tumor del lenguaje coloquial, desde ser demoníacas hace tan sólo 30 años, a un puesto más cercano a un problema por resolver, y sin lugar a dudas, tratable. Ya no tienen estas palabras la señal de la calavera a su lado, ni mucho menos, y esto gracias al avance sosegado de la ciencia.

Debemos unirnos por tanto en la reflexión y en el pensamiento tranquilo y amable. Los científicos conseguiremos, sin duda, romper barreras que hasta ahora nos son insalvables, pero es necesario que tengamos tiempo para pensar en cómo romperlas.

http://slow-science.org/

FELIZ VERANO, reflexivo y respondiendo muchas preguntas, hasta pronto,

Alberto García Redondo

Laboratorio “Investigación en ELA”

I+12

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  1. Buena reflexión Alberto, muchas gracias.
    Feliz verano (lo que queda)para vosotros también.
    Un fuerte abrazo.